lunes, 4 de abril de 2005

THE RING 2


Antes de comenzar a entrar en materia quiero entonar el mea-culpa, y es que no he visto (aún) las versiones originales niponas ni de THE RING ni THE GRUDGE, las cuales dieron pie a dos remakes norteamericanos protagonizados respectivamente por Naomi Watts y Sarah Michelle Gellar. Por lo tanto no puedo comparar original y remake.

Lo que si puedo decir es que una vez vistas THE RING y EL GRITO (el nombre que ha tenido aquí en España el remake de LA MALDICIÓN) me gusta más la primera que la segunda. Principalmente se deba a que aunque ambas tienen en su base un objeto maldito con un espíritu vengador (en un caso es una cinta de video, en el otro una casa) la primera la considero más ambigua, en el sentido de que la cinta de video que ocasiona toda la acción es un objeto más facil de que llegue a cualquier sitio, mientras que en la segunda basta con no entrar en la casa para no tener problemas. Los espíritus de ambas películas, eso sí, guardan paralelismos en aspectos e incluso en formas de moverse, cosa que se nota mucho al final de THE RING 2.

Pero principalmente que me guste más THE RING que EL GRITO (hablo de las historias en si) se deba a que la casa maldita del segundo título entronca más con la corriente fantástica de casas encantadas que se han visto en innumerables películas y libros, siendo quizás lo más sorprendente el hecho de descubrir esas historias dentro de la mitología japonesa (no olvidemos que EL GRITO está dirigida por Takashi Shimizu, el mismo director del film original japonés). EL GRITO es, por tanto, una película que funciona mejor por el hecho de ver un estilo de historia más o menos conocido dentro de los parámetros de una cultura aún bastante desconocida en Occidente.

Por su parte THE RING tenía un planteamiento novedoso, ya que aunque aquí también hace acto de presencia un espíritu vengador, lo hace contra aquellos que ven una cinta de video de contenido bastante extraño, al final de la cual una voz te avisa que en siete días morirás. La ambigüedad de las imágenes que se ven en dicha cinta, el motivo de que en siete días murieses sin poder hacer nada al respecto y la misma ambigüedad de los motivos, causas o modos en los que el espíritu vengador llevaba a cabo su venganza (me sorprendió, y mucho, verla salir de la televisión al final del primer título) fue lo que me gustó de esa película, todo eso unido a una excelente dirección a cargo de Gore Verbinski, y una protagonista (Naomi Watts) que se alejaba del esquema de adolescente descerebrado que había puesto de moda Wes Craven en SCREAM y los cuatrocientos mil derivados que surgieron de ella. Recuerdo que en su momento ya le puse una puntuación de cuatro estrellas sobre cinco (más o menos un 8 sobre 10) y no le puse más por suponer yo que si eso era lo que me daba esta película, el film original sería aún mejor.

Y naturalmente se ha estrenado THE RING 2 y he ido a verla. En un principio hay que reconocer que la cosa podía haber derivado (y de hecho aún puede hacerlo, está en preproducción THE RING 3) en una simple sucesión de muertes provocadas por la visión del video maldito. Pero probablemente por el hecho de que esta secuela la dirija Hideo Nakata, el director de la saga original, se ha optado por otra vertiente (que aquí no explicaré) donde prima más el suspense que el terror, y donde de hecho sólo hay una muerte ocasionada por la visión del video, la cual le sucede a uno de los dos miembros de la pareja que sale en el prólogo (aunque eso no es óbice para que no haya más sustos y muertes a lo largo de la película). Otra escena destacable es el ataque de ciertos animales, de los cuales no te esperarías actitudes tan violentas (aunque cabe matizar que me imagino yo que fueron creados por ordenador, porque dudo yo que en la vida real se les pudiese adiestrar para hacer lo que hacen). Y también destacaría la gran cantidad de escenas donde el agua tiene un papel importante (y en ocasiones incluso hasta sorprendente).

Hideo Nakata consigue en cada nueva escena ir aumentado progresivamente la tensión, hasta conseguir una secuela que no sólo queda a la misma altura del original (cosa que no suele suceder en las secuelas de las películas de terror, que ahondan una y otra vez en los mismos esquemas) sino que te mantiene pegado a la butaca con una historia inquietante, donde sin duda destaca Naomi Watts, en un personaje que hace suyo y con una actuación que (lejos de los estándares adolescentes de los últimos años) entronca más con las mujeres duras que se enfrentan a amenazas de diversa índole, como por ejemplo la Sigourney Weaver de ALIEN. Y además sin perder en ningún momento la gran belleza que caracteriza a esta actriz.

Aunque esta película sea la secuela de un remake, no es el remake de la secuela del film original, ya que tiene un argumento nuevo escrito por Ehren Kruger. Buen argumento, buen director y buenos actores... ¿qué más se puede pedir? Espero que con la tercera entrega sigan los aciertos de una franquicia que me está gustando (y asustando) tanto como yo espero de un film de estas características.

CALIFICACIÓN: **** (buena) (8/10)

LO MEJOR: El argumento (que no reincide en lo que uno hubiera esperado), la protagonista (que aparte de guapa es buena actriz) y el director (que consigue realizar un relato de suspense, que no de terror, realmente apasionante).

LO PEOR: Ciertas concesiones a la galería como lo de la pareja del prólogo o la frase final del personaje de Naomi Watts en referencia a Samara (el espíritu del video).